Limpieza y mantenimiento
Limpieza y mantenimiento
Cómo limpiar correctamente la piel y eliminar la suciedad habitual
Limpieza básica
1. Sacuda el abrigo
Después de cada uso sacuda suavemente el abrigo para eliminar la suciedad suelta, el polvo y la nieve. Hágalo al aire libre o junto a una ventana abierta para que la suciedad no vuelva al interior.
2. Cepillado
Use un cepillo especial para pieles o un peine con púas metálicas. Cepille en la dirección de crecimiento del pelo.
- En pelo largo, empiece por las puntas y avance hacia la raíz
- Sea delicado, no tire de las zonas enredadas
- Cepille al menos cada dos semanas mientras la lleve
3. Aireación
Airee regularmente el abrigo al aire libre, a la sombra (nunca al sol directo).
Recomendación: 1–2 horas al mes. Idealmente en un balcón o en el jardín, a la sombra.
Eliminación de manchas
Manchas húmedas (agua, nieve)
- Seque suavemente con un paño de algodón limpio (no frote)
- Deje secar de forma natural a temperatura ambiente
- Una vez seca, peine la piel
Manchas grasas
Las manchas grasas son las más difíciles. Recomendamos la limpieza profesional.
Primera ayuda: Espolvoree la mancha con almidón de maíz, deje actuar 24 horas y luego cepille. No siempre funciona.
Polvo y suciedad suelta
Cepillado y sacudido regulares. Para suciedad mayor use una aspiradora al mínimo con boquilla para tapicería (sin tocar directamente la piel).
Lo que NUNCA debe hacer
No use productos químicos
Nada de productos de limpieza domésticos, suavizantes, vinagre o bicarbonato. Destruyen los aceites naturales de la piel.
No lave con agua
Ni fría ni caliente. El cuero se endurece y la prenda queda inservible.
Limpieza profesional
Recomendamos limpieza profesional cada 2–3 años o cuando haya mucha suciedad.
Importante: Busque una tintorería especializada en pieles („fur cleaning"), no una tintorería al uso.
